torstai, 2. kesäkuu 2016

Mi equipo de Futbol

Hola mi nombre es Vicki, bueno en realidad mi nombre es Virginia, ¡mi madre no supo el gran error que cometió al ponerme ese nombre¡, hace tiempo escribí mi historia pero aquí la resumo. Me case a los 17 años con mi primer novio tuve dos hijos, ni un solo orgasmo y una vida desdichada durante 18 años, cuando mi esposo decidió cambiarme por un modelo mas nuevo, es decir su secretaria. Mi abogado logró que mi posición económica sea desahogada, y por supuesto mi posición social en la ciudad muy tradicional en la que vivo que se supone debo cuidar por lo que ahora debo llevar una doble vida. Como dos años después de mi divorcio encontré a un amigo de la preparatoria que me introdujo en el mundo del sexo, ahora soy una apasionada del sexo como diversión. A pesar de mis casi 40 años tengo un cuerpo aceptable y lo mantengo asistiendo diario al gimnasio, mido 1.68 y mis medidas no son malas. No busco pareja sino disfrutar del sexo o sea soy una puta de marca. A continuación les platicaré algunas de mis aventuras.

Como medio de mantenerme entretenida puse una pequeña tienda de antigüedades en un centro comercial de la ciudad donde vivo. Marcos es el empleado de la papelería en donde sacamos las fotocopias que necesitamos. Ocasionalmente Marcos coqueteaba conmigo, haciendo mención de mi buen cuerpo y de mis nalgas bien paraditas o de mis senos firmes. Un día me dijo que si podía hacerle un favor, yo pensé que sería algo sexual pero mi tienda es parte de mi imagen pública por lo que no solía ser muy evidente, pero no, lo que quería era decirme que tenia un equipo de fútbol y necesitaba alguien que los patrocinara, si yo estaba dispuesta pondría el nombre de mi negocio en las camisetas de los jugadores. Yo acepté mas por hacerle el favor que por la publicidad, a partir de ese momento empezamos a bromear yo le decía ¿Cómo va mi equipo? Y el me decía "Jefa" como si fuera en realidad la dueña. Sus comentarios sexuales se incrementaron al sentir un poco mas de confianza, y para no hacerles el cuento largo una tarde me invitó a comer y bueno una cosa llevó a la otra y acabamos en un hotel de paso, pero de eso hablaré otra vez.

Finalmente un día me dijo que "nuestro equipo" había llegado a la final y que si quisiera ir al partido, ese día yo estaba especialmente cachonda y le dije que si y que si ganaban "habría un premio especial" esto lo dije guiñándole un ojo con lo que no hubo mas que decir. El día del partido yo esperaba en la esquina que habíamos convenido (no podía permitir que supiera donde vivía) el paso en una camioneta Van y venían con él otros cuatro amigos, todos ellos miembros del equipo. El partido era en una población como a 40 Km de donde vivíamos y nos dirigimos hacía allá, El estadio era de tierra y hacía mucho calor, pero Marcos había pensando en todo, una hielera llena de cervezas ayudaba a mitigar el calor de jugadores y espectadores. El calor era impresionante, yo vestía un top que se detenía con mis pechos y unos pantalones algo ajustados, a pesar de tener una sombrilla, sufría los embates del calor y tome varias cervezas. Cuando "nuestro equipo anoto el gol que nos ponía dos cero era calro que eramos los campeones". Como madrina, yo entregue el trofeo y me tomé muchas fotos con todos los jugadores y el trofeo, Después de celebrar y acabar con la hielera de cervezas cada quien se fue yendo, quedamos sólo los que veníamos en la VAN de Marcos. Emprendimos el regreso y pasamos a un pueblo a rellenar la hielera y comprar carnitas para festejar.

A la salida del pueblo había un hotel de paso Marcos me dirigió una mirada con la que me decía todo, y yo lo vi asintiendo ligeramente con la cabeza. Los chicos en la parte de atrás de la VAN a penas si se dieron cuenta, Marcos pagó al encargado y estacionó la camioneta en donde le indicaron. La camioneta quedo cubierta y todos bajamos para llegar a la suite, subimos por una escalera pequeña y encontramos una amplia habitación, tenia una mesita y una especie de sala en la que en una televisión sólo se sintonizaban canales pornográficos y de deportes, la ventana daba a los campos de cultivo y no se veía ninguna casa. Subieron las cervezas y las carnitas. Uno a uno nos fuimos bañando siendo yo la primera,

Salí del baño con la toalla enrollada en el cuerpo lo que provoco un silbido de todos los cinco jugadores que estaban comiendo y bebiendo. Ahora era claro cual sería el premio, las chicos se fueron excitando y yo también, uno a uno se fueron bañando y la mayoría salio en paños menores o envueltos en la toalla. Veíamos el partido del fútbol nacional en la tele, un clásico (Cruz Azul vs. América), eso hizo que la confianza subiera. Las bromas sexuales se incrementaron, ya con varias cervezas me confesé fan del Cruz azul y dije que si anotaba, me quitaría la toalla, al grito de gol todos voltearon a verme y yo cumplí, me quité la toalla, para sorpresa de algunos yo no tenia sostén pero si bragas. Me hicieron apostas a que si el América empataba me quitaba las bragas. Al poco el grito de goooooooool de los chicos fue mas por que yo tendría que cumplir. Para ese momento había tomado varias cervezas que estaba totalmente desinhibida. Me quite las bragas y los chicos estaban locos por el espectáculo. Entonces salio que julio, el mas chico de todos era virgen y me hicieron prometer que si ganaba el Cruz Azul le quitaría esa condición.

Faltando dos minutos el Cruz Azul anoto el gol que garantizaba que Julio dejaría de ser virgen ese rato. Cuando se acerco a mi le quité los shorts que era lo único que tenía después de bañarse y empecé a mamarle la verga, que si bien no era muy grande tenia el sabor fresco de la juventud. Rápidamente su miembro creció dentro de mi boca. Primero lamí los testículos y poco a poco fui subiendo por el tallo, después lamí el glande y con los dientes acaricié la parte de atrás lo que lo excitó más. Poco a poco lo lleve hacia la enorme cama King Size que estaba del otro lado de la habitación, me senté en la orilla de la cama y abrí las piernas, poco a poco empujé la cabeza del chico hacia mi concha y le dije que la lamiera, el lo hizo, de manera torpe y en medio de las rizas de sus compañeros. Le tuve que explicar como chupara la cueva de una mujer y como mamar mi clítoris, después de lo cual lo hizo bien, y me hice para atrás sobre la cama dejando mi sexo totalmente expuesto, el se subió sobre mí y me iba a penetrar cuando le dije "Alto, te lo permito sin condón porque es la primera vez. Pero los demás deberán ponerse uno cada vez"- Marcos había pensado en eso y sacó una caja de condones- Julio estaba excitado se subió sobre mi y medio su herramienta en mi cueva, mis nalgas se empezaron a mover y las de él también. Cambiamos de posición y empecé a cabalgarlo, inicié con un movimiento circular que luego se convirtió en un violento sube y baja, como era de esperase el chico no aguanto mucho y se vino rápidamente ante las risas y burlas de sus compañeros de equipo aproveche una de las salidas y todo su semen quedó en mi abundante mata de bello púbico.

Los demás compañeros se habían desnudado y se pajeaban al ver la escena, cuando acabamos Julio y yo. Marcos decidió entrar en escena y se acerco, me acarició los pechos. De repente me dio la vuelta y me abrazó sus manos apretaban mis pechos de forma firme, entonces Rubén, otro de los jugadores se acerco por el frente y me acarició la rajita yo empecé a sentir que un orgasmo se acercaba y poco a poco empecé a gemir, Marcos pidió que le acercaran un pedazo de carnitas y empezó a pasearlo por mi culo, poco a poco sentía la grasa de la carne lubricando mi culo, poco a poco metió el pedazo de carne y lo sacó nuevamente, metió entonces uno de sus dedos y lo movió dentro de mi recto. Volvió a pasear el pedazo de carne, pero esta vez muy mojado en su saliva, la sensación era nueva para mi y acepté el pedazo de carne completo estaba comiendo por el lado contrario del habitual mi ano expulso el pedazo y Marcos aprovecho para meter dos y luego tres dedos y dilatar así mi culo dejándolo listo para que su polla hiciera su incursión dentro del final de mis intestinos.

Rubén mientras tanto se había dedicado a acariciar mi raja sin importarle que sus manos e incluso su boca se llenaran con el semen de Julio. Cuando su mano quedaba llena de leche el la limpiaba en mis pechos o en mi vientre, después empezó a chupar mis pezones. Lo sabía hacer con maestría pues me excitaba mucho. Otras veces recogía la leche de Julio con los dedos y lo ponía en mi boca yo lo disfrutaba y chupaba sus dedos como quien recoge miel. Finalmente Rubén se acostó en la orilla de la cama e introdujo su pene, de tamaño regular, en mi vagina. Marcos me empujo hacia él y me penetró por atrás, ambos empezaron a moverse simultáneamente, yo sentía como ambas vergas se encontraban dentro de mi y se movían de manera sincrónica. Cada vez la excitación de los tres fue aumentando y casi llegamos al orgasmo simultáneamente los tres. Rubén sacó su verga de mi vagina, y puso el condón en mi boca, yo chupé toda su leche, que si bien tenía un sabor a plástico me agradó. Marcos se vino dentro de mi culo, y saco la verga, cuando acabé con la leche de Rubén limpié la polla de Marcos.

Yo estaba sudada y resollando, Ramón y Sergio que eran quienes faltaban de cogerme, tenían sus vergas al máximo se masturban al ver la escena y dejaban para no venirse antes de tiempo. Me dieron una cerveza y me tome la mitad casi sin respirar, lo que sobro los vertí sobre mis pechos y sentada en la cama tome el pene de Ramón y lo jalé hacia mi diciéndole "toma de mi lechita" él empezó a mamar de mi pezón la cerveza que escurría, hice lo mismo con Sergio y tenia a los dos mamándome los pechos. Pero sus manos no estaban quietas, Sergio me deseaba la rajita acariciando el clítoris que estaba inflamado, mientras Ramón metía sus dedos en mi culo, Marcos y Rubén apreciaban la vista sentados en la salita tomando sendas cervezas.

Poco a poco los dos que me atendían acercaron sus bocas a mis agujeros, Ramón empezó a mamar mi clítoris y Sergio mi culo luego se cambiaron, solo que Sergio baño mi cuquita con cerveza antes de chuparla y luego dio la botella a Ramón quien introdujo la boca de la botella en mi culo muy dilatado, Ramón se sentó en cama y me metió la verga por el culo separando mis piernas dejando que todos los presentes vieran mi coño abierta, llena de jugos y aún escurriendo semen, yo veía la escena por el espejo del techo. Sergio escupió un par de veces en mi sexo, el primero cayo en mata te pelo y la segunda cerca del clítoris, luego embarro su escupitajo en mis labios mayores y me dio a chuparlos después, con un poco de repugnancia chupé el gargajo que sabía a mis jugos. Sergio introdujo entonces su polla en mi cueva y empezó a moverse. Rubén se vino primero en mi culo pero por la posición que teníamos los tres no pudo salirse, su leche se salió del condón y lo sentí en mis nalgas, pero lo que me llevó al orgasmo fue el movimiento que Sergio hacia en mi vagina. Finalmente ambos nos venimos casi al mismo tiempo, Sergio se quito el condón y yo pude chupar su leche de su polla y su vello.

Todos estábamos cansados, pero Julio empezaba a despertar, sus piernas abiertas y sus testículos flácidos fueron mucho para mi me acerque a él y empecé a mamarle la verga, la que creció más rápidamente de lo que yo esperaba y al poco lleno mi boca con su leche. Los demás chicos protestaron por lo que se las mamé a cada uno de ellos y deje que se vinieran en mi boca o en mis pechos en donde quisieran.

Al terminar me volví a bañar, el sol se había puesto, regresamos a la ciudad y a pesar de las protestas de los demás compañeros. Marcos me dejó en la misma esquina en la que me había recogido manteniendo así mi anonimato.

videos xxx
orgias
pajas
peludas
penes enormes
porno amateur
porno duro
porno hd
videos sado
enculadas
tetonas
travestis
porno casero
zoofilia
abuelas follando
actrices porno
asiaticas
borrachas
cornudos
castings porno
colegialas
culonas
embarazadas
enanas
folladas
fotos porno
videos porno gay
gordas
hentai
incestos
jovencitas
porno latino
lesbianas
putas
maduras
mamadas
morenas
negritas

torstai, 2. kesäkuu 2016

El placer de estar llena

Hola a tod@s, soy una mujer de 25 años, me llamo Gisela y estoy casada con Arturo de 27. Me considero bastante atractiva, no soy muy alta, mido 1.63 sin tacones, con unos pechos grandes, quizás demasiado, aureolas redondas y unos pezones largos y gordos como un dedo meñique. Mi coño esta rasurado, de labios gruesos y salidos y posee una larga raja.

En la cama soy una mujer muy caliente que siempre pide más, pero cuando mi marido, aprovechando esta evidente calentura mía y creyendo que él no llegaba a satisfacerme por completo, me propuso el trío, que no me hizo ninguna gracia, pero tanto insistió, tan guapo me lo pintó todo que acabe cediendo.

El primer encuentro que tuvimos con un amigo suyo, a pesar de mis nervios iniciales y superada la vergüenza de mi desnudez total ante otro hombre que no era mi marido, acabo gustándome mucho. Con ello descubrí que aumentaba mi placer pero no disminuía mi amor por mi marido. Al contrario. Ni tampoco el suyo por mi. Era magnifico ver como se excitaba Arturo, mi marido, al verme follada por otro hombre mientras el me follaba también o sólo miraba. De esta manera pudo mi marido, al estar mi coño ocupado por la polla del amigo, metérmela por el culo cuando yo, antes, siempre me había negado.

Al principio me hizo mucho daño pero cuando ya la tuvo toda dentro, con mi agujero anal completamente dilatado, ya que mi esposo posee una polla de solo 18 cm. pero muy gorda, al revés que su amigo que la tenia larga y fina, y empezar el doble mete y saca, comencé a gritar de un gusto que me estaba matando. Me daba la sensación de que me estaba corriendo por coño y por el culo a la vez. Me insultaban y decían guarradas como que era una puta viciosa y que me tragaba todo.

Luego, casi un año después de practicar el trío, acostumbrada a estar desnuda delante de los hombres, de tocar y mamar sus pollas, de sentirlas en el coño o en el culo, fue a mi quien a quien le entraron ganas de hacerlo con un hombre más.

Había encontrado placer en meterme pollas en la boca, en el coño y en el culo, pero encontraba que me faltaba algo cuando dos hombres me follaban, pues uno de mis agujeros permanecía libre. Eso era para mí, casi una frustración.

Una noche, estando en casa con un nuevo amigo, desnudos los tres y follándome en el salón, sobre la moqueta, tuve que soltarlo. Mi marido estaba tendido en el suelo, yo cabalgándolo, con su polla bien metida en mi coño y el amigo dándome por el culo, cuando al mismo tiempo que reventaba de placer por mis dos agujeros, sintiendo la leche de los machos llenarme el cuerpo, grite:

-. ¡Quiero una polla que tape mi boca y poder mamarla!

Quedamos los tres quietos, jadeantes, tal y como estábamos haciendo un bocadillo y con sus pollas aún dentro de mi.

Cuando el amigo se hubo marchado mi marido, que había entendido mi lamento, y ya los dos en la cama acariciándonos, me dijo:

-. Te gustaría que fuéramos tres en joderte, ¿verdad amor?

-. Si querido, me encantaría.- le conteste con voz mimosa -. Tu me has enseñado lo bueno que es tener dos pollas en mi cuerpo, barrenando mis dos agujeros y matándome de gusto, pero tres… ¡seria mortal!

-. No te preocupes mi vida, que voy a darte esta satisfacción.- añadió besándome amorosamente.

A la tarde siguiente mi marido me llamó desde el despacho diciéndome que me preparara, pues iba a traer dos amigos a cenar. Supe en el acto lo que quería decir y me prepare vistiéndome con una bata transparente, debajo no llevaba nada salvo un ligero negro, muy fino, y unas medias del mismo color. Mis grandes tetas quedaban desnudas, igual que mi coño y gordo culo de nalgas redondas y muy respingonas.

A la hora indicada se presento Arturo con sus dos amigos. Tendrían una edad cercana a los cuarenta y eran atractivos, como él sabe que me gustan los hombres que van a follarme. Por sus miradas, supe que yo les atraía, cosa nada anormal ante mi desnudez y, por tanto, el despliegue que yo hacia de todas mis mas íntimos encantos sin disimulo alguno.

Les preparé una bebida y unas tapas para ir haciendo boca hasta loa hora de la cena. Sentada entre los dos nuevos invitados, hablamos de todo sintiendo el calor de sus cuerpos y sus ardientes miradas sobre el mío.

-. ¿Por qué no te sacas la bata? - dijo mi marido al terminar el aperitivo -. Sirve la mesa de manera de calentar aún más a mis amigos.

Obedecí en el acto y sacándome la transparente prenda, me ofrecí a ellos en toda mi desnudez, realzada por el negro las pocas prendas que yo llevaba puestas. Los ojos de los dos amigos me miraban lentamente de arriba a abajo, deleitándose con todo lo que yo les mostraba sin recato alguno. Me sentía admirada y muy feliz por ello.

-. ¿Os gusta mi mujer? - les pregunto mi marido.

El primero en contestar fue Jorge, un hombretón elegante y muy simpático.

-. ¡Soberbia! - exclamo.

José, el compañero, no quiso ser menos y añadió:

-. ¡Magnifica!

Mi marido sonrío satisfecho, me cogió con un brazo por la cintura y mientras sobaba una de mis tetas con la otra mano, apretándola como si me ordeñara y tirándome del largo pezón, les dijo:

-. Pues al acabar la cena este putón es todo vuestro, debéis olvidar que es mi mujer y podréis tratarla como os de la gana, aun que si queréis empezar ahora haciéndole algo, podéis meterle mano sin problemas.

Ninguno de los dos amigos se lo hizo repetir. Cada vez que me acercaba a ellos para cambiarles el plato o llenárselo, aprovechaban para tocarme tetas, coño y culo sin disimulo alguno, cosa que me iba poniendo mas encendida que un volcán. Cuando al fin me senté a la mesa, tenia todo el coño mojado y mis pezones aparecían totalmente erectos, prueba de mi enorme calentura.

A la hora de los postres José, incapaz de aguantar más, me agarro una teta y me dio un beso apasionado, metiéndome su lengua hasta la garganta mientras que separándome todo lo que pudo los muslos, con tres de sus dedos me perforo el coño de golpe haciéndome gemir, primero de cierto dolor, pero luego, al empezar a moverlos de dentro a fuera en una lenta masturbación, de gusto.

José acabo levantándose para poder tocarme mejor y cuando me entregaba a él suspirando a punto de mi primer orgasmo, otras manos, ahora las de Jorge, empezaron a acariciar mis salidas nalgas, abriéndolas y pasando sus dedos por mi dilatado ojete. Mientas yo caía en una corrida bestial, allí de pie, entre los dos amigos, uno tocándome el culo en cuyo agujero incluso había metido dos o tres dedos y el otro follándome el coño sin parar, la boca de mi marido se apoderó de mis pechos y me los succionaba como si deseara tragárselos enteros.

A mi segundo orgasmo en la misma postura, acabe perdiendo la noción de las cosas. No sé como me encontré a cuatro patas sobre la moqueta y solo recuerdo que ante mí tenía los cuerpos completamente desnudos de tres machos imponentes. Deje que todas aquellas pollas, a cual mas gorda, a cual mas larga y dura, se me acercaran y cogiendo dos con mis manos y la otra con mi boca, me entretuve en lamerlas, acariciarlas y chuparlas con ansia.

Al cabo de un momento, con las tres vergas tan duras como barras de hierro, mi marido me hizo sentar sobre uno de sus amigos, que se había tendido en el suelo, y así me metió su enorme polla de un solo golpe en el coño hasta los cojones. Él, colocándose a mi espalda e inclinándome hacia delante hasta que mis tetas quedaron aplastadas contra el torso de mi follador, hizo lo que tanto le gusta, es decir, encularme mientras me agarraba las tetas y me retorcía los pezones.

-. ¡Toma guarra! - me insultaba mientras me reventaba el culo.

-. Así te gusta estar, ¿verdad, putón? ¡Una buena polla en tu caliente coño de zorra y otra en el culo!, ¡Pero tranquila, que también te van a llenar la boca de mamona que tienes!

-. ¡Siiiii… joderme como lo puta que soy, llenarme de polla! -  dije lejos de molestarme por las palabras que me había dicho mi marido, me excitaban y encendían aún más.

Entonces otra polla se introdujo entre mis labios ahogando mis palabras y gemidos mientras yo mantenía los ojos bien cerrados, saboreando mi placer total. Tenía una polla en el coño, otra perforándome el culo y la ultima en la boca. Al fin me hacían lo que yo tanto tiempo llevaba soñando. Tres hombres, tres machos de polla enorme me estaban jodiendo para su placer y el mío.

Era terriblemente placentero. Continuamente sentía ganas de correrme, pero ellos, si llegaban a notarlo, paraban en sus movimientos para alargar y aumentar, con mi sufrimiento, el posterior placer. A pesar de todo, mis corridas se sucedían mientras ellos siguieron fallándome con unos mete y saca frenéticos y enloquecedores.

Como digo me corrí no sé cuantas veces ya que ellos, aguantando su eyaculación, cambiaron de posición varias veces para que yo pudiera mamarles la polla a los tres, pudieran metérmelas los tres en el culo y también en el coño. Cansada y agotada recibí un número infinito de orgasmos de aquellos hombres y entonces, dedicándome a ellos les devolví, uno a uno, el gusto que me habían dado.

Agarre pollas, las mamé y lamí con estupenda maestría rogándoles que me entregaran su caliente leche como recompensa. Y como volví a ponerme caliente, me metí mis dedos en la raja y me masturbe con la misma maestría con la que se lo estaba haciendo a ellos. Recibí la leche de aquellos soberbios machos en todo mi cuerpo, bebí leche, la lamí y tragué  y me corrí como nunca hasta quedar rendida, destrozada, pero completamente feliz y relajada. A pesar de mis sueños, nunca me hubiera imaginado que fuera tan maravilloso.

Desde este día y viendo mi esposo lo que yo gozaba con tener varias pollas a mi disposición, decidió continuar con el juego. Cada día él me follaba al menos dos veces, una por la mañana al marcharse al trabajo y otra por la noche, después de cenar, en todas ellas incluyendo juguetes sexuales. Dos o tres veces por semana hacemos un trío con algún amigo suyo o con alguien que contacta a través de una revista de contactos, y todos los fines de semana los pasamos en compañía de dos buenos y nuevos machos para que me revienten mis tres agujeros, llenen de esperma caliente mis entrañas y también me hagan relucir, con este licor de hombre, toda la piel de mi cuerpo.

Ahora estoy pensando seriamente en meter a otros dos machos en mi cama, pues mis manos están vacías mientras los tres hombres me follan todos mis agujeros. Mi marido también esta encantado con esta idea y está decidido a llevarla a cabo. Pero eso será después de dar a luz, ya que estoy embarazada de cuatro meses y como comprenderéis no es muy conveniente practicar sexo estamos en cinta. Por otra parte no estamos seguros de que el bebe sea de mi marido, pero tampoco lo queremos comprobar, casi siempre tomamos precauciones, pero evidentemente hay veces que fallan. Ya sabemos que es niña y como sea tan caliente como su madre, cuando crezca promete.

Esta historia es ficticia y en realidad soy soltera, pero si que he probado la penetración múltiple y si hay alguna mujer con mis mismos deseos pero temerosa de llevarlos a cabo, se anime sabiendo el inmenso placer que yo siento con ello. Siempre y cuando si esta casada el marido este de acuerdo, naturalmente.

videos porno
xvideos
redtube
youjizz
xnxx
xhamster
tube8
beeg
pornhub
youporn
porno gay
sexo gratis
pilladas
torbe
videochat porno
videos hentai
transexuales
videos incesto
videos lesbianas

torstai, 2. kesäkuu 2016

El amigo de mi hermano

Jaime era un amigo de mi hermano de la universidad que desde hace años me tenía loquita. Estaba cachas sin ser un musculitos, más bien proporcionado y atlético pero sobre con una cara de guapo de película y una sonrisa traviesa que me derretía sin remedio. En fin, estaba más bueno que las patatas fritas pero claro, tenía 20 años y ni se fijaba en las crías de bachillerato como yo.

Aquella tarde mi hermano preparaba una fiesta con sus amigos en nuestra casa. Una fiesta con sus colegas del equipo de fútbol y unas pocas amigas, la novia de mi hermano entre ellas. Mis padres no iban a estar y era la oportunidad perfecta para cazar a Jaime. Eso siempre que no se pusiera alguna zorra de la universidad de por medio. Pero ya me ocuparía yo de que no sucediera.

A medida que fueron llegando los amigos de mi hermano me di cuenta que no tenía de qué preocuparme. Sólo había tres chicas y eran todas novias de alguno de los chicos de la fiesta. Entre ellas estaba la novia de mi hermano que me cae fatal con sus aires de sofisticada. Así que me escondí en mi habitación por un rato. Al fin y al cabo tampoco iba a ser una fiesta tan animada.

Bajé cuando oí que llegaban las pizzas y probé de sentarme junto a Jaime en el sofá. Estaba sentado con otros cuatro delante de la tele viendo un partido de fútbol. Las chicas no estaban por ningún lado y mi hermano y su novia tampoco.

Me senté a comer con los chicos. Llevaba la mini más descarada que tengo. Normalmente me la pongo con medias oscuras de manera que aunque enseñe no se vea nada pero esa noche me la puse sin ellas. Encima llevaba una camiseta que está cortada de manera que deja un hombro al aire. Cruce las piernas como distraída de manera que Jaime pudiera verme las bragas. Eso dicen que pone calientes a los tíos. Jaime se fijó un poco pero luego siguió mirando la televisión. Al final un poco desilusionada me acabé el trozo de pizza me quedé sin saber que hacer. Los chicos sólo tenían ojos para el partido, comentaban las jugadas y me parecía que no estaban para otra cosa así que me levanté y me fui para el piso de arriba donde están las habitaciones. Estaba intrigada. Suponía que mi hermano estaría en su habitación con su novia pero ¿y las otras dos chicas?, ¿estarían en alguna parte enrollándose con sus novios?. Para empezar me dirigí a la habitación de mi hermano. Sin embargo, al pasar cerca de la mis padres oí algo y me paré intrigada. Se oían ruidos dentro.  Podía ser mi hermano o podía ser cualquiera de las otras parejas. Acerqué el oído a la puerta y efectivamente se oía el gemido rítmico de la cama y como suspiros o grititos. ¿Y si habría la puerta para espiar? Si era mi hermano la cosa podía volverse muy desagradable pero si era alguna de las otras parejas podía pillarlos in fraganti y después hacerme la tonta y disimular.

En esto estaba cuando de pronto oigo una voz detrás de mí que dice – “¿espiando?” – me giro del susto y me encuentro delante a Jaime, que me miraba divertido con su encantadora sonrisa traviesa. “No – dije – he oído ruidos y no sabía que pensar”. A esto Jaime se acercó más, me agarró el brazo y acercando su boca a mi oreja me susurró al oído  “yo creo que sí sabes que pensar: alguien está haciendo el amor en esta habitación”.  Solté la risita tonta y le dije que si, que seguro que era eso.

“¿Y cuál es tu habitación?” me preguntó mirándome fijamente a los ojos. Esa mirada y esa pregunta me causaron una reacción instantánea entre las piernas que me hizo ruborizar. Un poco cortada le señalé con la cabeza la puerta de mi habitación, al fondo del pasillo. “Vamos” me dijo y dándome la mano tiro de mi para que lo siguiera.

Por suerte había ordenado la habitación. Entró y paseó su mirada por todas mis cosas. “Una habitación muy bonita” me dijo. Me soltó de la mano y empezó a mirar los posters y fotografías que tengo por la habitación, rodeó la cama y se acercó a la mesa donde estudio y donde tengo el ordenador. Yo ajusté la puerta porque me daba vergüenza que se nos viera desde fuera. No me atreví a cerrarla porque pensé que quizás Jaime pensaría no se qué. Me acerqué a su lado hecha un flan. 

“¿Aquí estudias?” me dijo, yo creo que por decir algo. Yo lo miraba callada. No podía creerme que lo tenía en mi propia habitación. El por supuesto notó algo, me puso la mano en la cintura y acercándome a su cuerpo bajó su cara lentamente para besarme. Cerré los ojos y cuando noté sus labios abrí los míos ligeramente invitando. Enseguida entró la lengua y empezó a besarme y a  acariciarme la espalda dulcemente. En un momento en que paramos me sonrió y me acercó a la cama, se sentó en el borde y me sentó en sus rodillas.

Yo lo abracé y lo besé con pasión. Era el sueño de muchos años y no se me iba a escapar. Noté una mano suya en mi rodilla y abrí un poco las piernas instintivamente. Ya estaba empapada de excitación. Me daba vergüenza imaginar qué pensaría cuando viera en que estado me encontraba.

Desde la rodilla empezó a subir su mano por dentro de mi pierna hasta que noté su dedo entre mis piernas presionando la braga. Fue como una descarga eléctrica. No es que fuera la primera vez que me tocaban, ¡pero es que era Jaime! Con suavidad me deslizó hacia la cama y me estiró en ella. Su mano seguía acariciándome la rajita por encima de las bragas mientras la otra la metió por debajo del jersey subiéndome por la barriga hasta reposar encima de mis pechos, que Jaime acarició a través del suje. Instintivamente apreté las piernas en torno a su mano sintiendo sus dedos apretarse contra mi sexo. Con el dedo apartó la braguita y pasó la punta por entre los labios de mi raja.

Iba a tener un orgasmo en cualquier momento y eso que acabábamos de empezar. Siguió jugando con mis senos por encima del sujetador, besándome tiernamente los labios y hurgando abajo con su dedo. Pienso que notó que yo estaba muy lubricada porque poco a poco entró el dedo en mi vulva.

Solté un gritito y me arqueé un poco al notarlo. El pasó la mano por mi espalda y me desabrochó el sostén liberando mis senos. Mientras su dedo entraba y salía de mi sexo cada vez más mojado su boca se cerró entorno a un pezón y succionó como un niño. La sensación fue bárbara. Mis manos que hasta el momento se paseaban por su pecho bajaron desesperadas a buscar el bulto de su pantalón.

De pronto se incorporó y empezó a desnudarse rápidamente. Yo me lo quedé mirando desde la cama. Mientras se desnudaba no apartaba la vista de mi cuerpo. Yo, con la camisa desabrochada, los pechos al aire, las bragas arremangadas a un lado y las piernas abiertas me sentía la mujer más sexy de la tierra.

Se me acercó otra vez con el pene duro y encabritado. “Me vuelves loco” me dijo. “No se si voy a aguantar mucho”. M3e agarró una pierna con cada mano y apoyó mis pies en sus hombros. Me sentía completamente abierta para él. Con dos dedos separó los labios y enseguida noté como su pene encontraba la entrada de mi vulva y se deslizaba hacia adentro sin problemas. Empezó a bombear con furia y cerré los ojos al notar como el orgasmo iba creciendo en mi interior.

Al cabo de poco noté que aceleraba y después el calor de su semen en mi vientre. A mi aún me faltaba un poco para llegar. ¡Jaime me iba a dejar con las ganas!. Abrí los ojos un poco desilusionada. Mi sorpresa fue mayúscula cuando me descubrí rodeada del resto de compañeros de Jaime. Habían entrado en la habitación sin hacer ruido y estaban mirándonos como lo hacíamos. Algunos se habían sacado el pene y se lo acariciaban con la mano mientras miraban.

Me dio un morbazo increíble verme rodeada de esa manera. “Ahora me toca a mi” oí que uno de ellos decía y Jaime se apartó para dejar paso a otro pene que tomó su lugar en mi vagina. Me removí para quejarme. “No, eso no” dije intentando apartarlo pero ya había agarrado mis piernas y su pene se adentraba en mi vulva, lubricada por el semen de Jaime. No podía dejarme hacer aquello. ¿Qué pensarían de mí? Sin embrago la sensación fue brutal. El pene que se adentraba en mi coño era inmenso. Yo estaba muy apunto y esa tranca descomunal era justo lo que me faltaba. Sin poder hacer nada me corrí. Noté que otro empezaba a acariciarme los pechos y aquel tipo  seguía bombeando. Un tercero me besó metiendo su lengua con sabor a cerveza en mi boca. Jaime me miraba desde un rincón con los ojos brillantes. Quería resistirme. Si Jaime me consideraba una puta lo perdería para siempre. Sin embargo aquellos ojos brillantes me decían otra cosa. Me decían que a Jaime le gustaba. Mirando fijamente a Jaime me relajé y me dejé llevar.

El chico que me estaba penetrando se corrió y otro ocupó su lugar. Otros me seguían tocando por todo el cuerpo o me besaban. Yo miraba todo el rato a Jaime y el me devolvía la mirada sin decir nada. Me sentía cada vez más excitada y sabía que a él le pasaba lo mismo. Me corrí otra vez pero seguí mirando a Jaime y dejando que me tocaran y me lamieran. El pene del chico de turno se deslizaba sin problemas en mi vulva completamente lubricada por las corridas de los anteriores.

Cuando por fin se corrió, Jaime se acercó desde su rincón, le puso la mano en el hombro y lo apartó. Eso fue como una señal para que todos se retiraran. Yo me quedé mirando a Jaime, con las piernas abiertas y chorreando semen. El la tenía durísima y me miraba con ojos desorbitados por la excitación. Jaime se acercó, me agarró una mano y me hizo incorporar hasta que quedé sentada en el borde de la cama Se le veía indeciso.
 

De pronto me di cuenta de lo que había hecho aquella noche. ¡Me había portado como una fulana delante del hombre de mi vida! Aún notaba como el semen que llenaba se deslizaba por los labios de mi vulva cayendo a la cama o recorriendo mis piernas hasta el suelo.

La vergüenza me hizo sonrojarme de pies a cabeza, miré a un lado y a otro nerviosa mientras empezaba a jadear cada vez más fuerte hiperventilando sin darme cuenta. Hice ademán de incorporarme para salir corriendo pero Jaime me agarró por los hombros y tiró de mi hacia sí apoyando mi cabeza en su pecho con fuerza. “Shhhh, ¿donde vas?, tranquila, no pasa nada…”. Levanté los ojos para mirarlo extrañada y me dijo “no pasa nada, sólo que me gusta compartir mis cosas con mis amigos”.

porno
petardas
cerdas
cumlouder
fakings
rubias
putalocura
zorras
toroporno
brunoymaria
culioneros
webcams porno
sexole
livejasmin
cam4
bongacams
sexy webcam
sexo en vivo
webcam amateur
videochat erotico
chicas webcam

torstai, 2. kesäkuu 2016

La nevada

Había llegado la noche anterior a la ciudad bajo una fuerte nevada. El blanco empezaba a cubrirlo todo y las calles tenían un luz fantasmagórica producto del reflejo de la nieve. No tuvo más remedio que aceptar pasar la noche allí y buscar un hotel.

Fue a uno que le recomendó su jefe y donde podría conectarse a Internet y seguir trabajando si al día siguiente todo seguía colapsado y no podía regresar. Cuando llego al hotel coincidió en la recepción con dos chicas que al parecer estaban en su misma situación, la nevada las había atrapado y pasarían la noche allí.

Una era alta seguramente superara el 1,70, castaña clara, con media melena, rasgos afilados y unos ojos penetrantes de color miel. Cuando se quito el abrigo puedo ver que era de complexión delgada, y que bestia una blusa blanca abierta y al estar detrás de ella pudo ver como asomaba ligeramente un sujetador, también blanco, además llevaba una falda larga, por debajo de las rodillas, pero bastante ajustada, le hubiera gustado ver como la sentaba por detrás, pero estaba demasiado cerca y no quería ser demasiado descarado. Su compañera era morena, con una larga melena, más baja y con más curvas, unos rasgos suaves, ojos negros, pero dulces y unos labios carnosos. Llevaba un jersey negro de punto con cuello de pico y unos pantalones finos de cintura baja y cuando se inclino a por su maleta pudo aprecia que un tanga rojo asomaba por encima del pantalón. Ambas parecían más jóvenes que el y por sus carpetas pudo ver que se dedicaban a las telecomunicaciones, así que supuso que serian comerciales o algo parecido. Se quedo un rato ensimismado intentando no mirar de forma muy descarada mientras llegaba su turno para recoger la llave de su habitación. Cuando volvió a la realidad ellas se dirigían al ascensor y el recepcionista le daba las buenas noches.

Esa noche después de cenar algo y pasear por la ciudad nevada cuando volvía al hotel pensó que estaría bien encontrarlas en el vestíbulo, pero no tuvo suerte y fue a su habitación para ver la un rato la tele y dormir hasta la mañana siguiente.

 

La ciudad amaneció como esperaba, todo nevado, con una capa espesa que decía bien a la claras que hoy no podría volver a casa. Así que después de conectarse a Internet, comprobar el correo y hacer unas llamadas se dio una ducha y bajo a desayunar. Por suerte había llevado ropa de repuesto, siempre lo hacia aunque no tuviera previsto pasar la noche porque prefería quitarse el traje cuando antes.

 

En el comedor del hotel estaban las dos chicas de la noche anterior. Ellas también se habían puesto algo menos formal, ambas llevaban vaqueros y la castaña una camiseta y la morena otro jersey, esta vez más colorido.

 

Coincidió con la castaña en la mesa del café y después de la típica conversación estupida sobre la nevada se entero de que ellas también tenían previsto salir de la ciudad la noche anterior, que ya habían terminado su trabajo así que aprovecharían para cerrar unos asuntos que habían dejado pendientes y luego hacer algo de turismo. Teresa, así se llamaba la castaña, le invito a sentarse a la mesa con ellas para desayunar. La morena le fue presentada como Inma. No había duda de que la voz cantante la llevaba Teresa, era más habladora, más expresiva, más arrolladora, mientras Inma observaba, pero siempre que hacia un comentario solía ser acertado.

 

Un tipo joven, quizás de la edad de las chicas se auto invitó ya que el comedor estaba casi vacío salvo por un par de parejas de extranjeros. Tenía el aspecto de un niño que se pone el traje de su padre y que encima piensa que le sienta bien. Dio todos sus datos sin ser preguntado, era agente de seguros, también de paso y resulto tener un año menos que las chicas, que tenían 25, como supo gracias a la conversación. El otro se sonrió oyó la respuesta de su compañero de mesa "32, casi 33" y por su gesto debió sentirse como si fuera el jefe de la manada.

 

Después de desayunar cuando cada uno se iba a su habitación el nuevo propuso ir a comer juntos, las chicas parecieron reticentes, pero el decidió jugársela y decir que si, si las chicas hubieran seguido diciendo que no se hubiera inventado una excusa de ultima hora para no aguantar al adolescente. Pero ellas parecieron animarse al ver que irían los cuatro y decidieron quedar a las 2 en la sede de un banco que todos conocían.

 

La comida transcurrió bien, las dos chicas eran muy agradables y tenían toda la conversación que se podía desear, si embargo el jovencito no podía apearse del tono de comercial, parecía insistir en vender seguros aunque hablaran de viajes que habían hecho.

 

Tras la comida se disculpo, debía hacer unas llamadas y usar el ordenador, y se levanto para ir hacia el hotel. Teresa se levanto y con argumentos parecidos dijo que le acompañaba. Creyó ver una mirada extraña en su compañera, no sabia muy bien porque, pero durante el camino Teresa le aclaro que no aguantaba más al chaval y que su amiga seguramente la echaría en cara esa huida tan descarada. "Inma es demasiado educada" dijo literalmente.

 

Después de un corto paseo, se despidieron en el ascensor y cada uno subió a su habitación. A la media hora sonó el teléfono de la habitación. Resulto ser Teresa, tenía un problema con el portátil y la conexión y quería saber si podía echarla una mano. Volvió a vestirse y bajo a la habitación de ella.

 

Después de un rato trasteando con el ordenador consiguió conectarlo a la red. Se lo paso a ella y después de mirar la pantalla durante un breve instante ella apago el ordenador, se puso de pie, se sentó en sus piernas y lo beso. Sin más. Sin media palabra. El se quedo totalmente sorprendido, pero cuando sintió la suave lengua de ella explorando su boca reacciono y puso sus manos en su caderas y la atrajo un poco más. Después de besarse un buen rato sin decir palabra ella se levanto y de pie frente a el comenzó a desnudarse y cuando solo llevaba puesta la ropa interior le miro y le dijo "te vas a quedar vestido?". El sonrió y se levanto mientras se desabrochaba la camisa, y de pie frente a ella se quito los pantalones y volvió a besarla. Agarro su culito con las dos manos, fuerte, mientras se comían la boca, estaban cada vez más y mas excitados, ella movía su vientre con el suyo y cuando sintió su pene en erección comenzó a moverse arriba y abajo suavemente, haciendo que la erección fue aumentando. El deslizo su manos dentro de su braguitas, blancas con un dibujo de un personaje de comic, casi infantiles, y sintió la piel de su culito, suave, muy suave. Apretó, ella dio un respingo y el pudo comprobar que sus nalgas eran duras y bien formadas. Sin dejar de hacerlo comenzó a besar su cuello, a lamerlo, mientras bajaba por su garganta, por su pecho, mordió el sujetador con los dientes y lo fue bajando, hasta que asomo un pezón. No muy grande, sonrosado y comenzando a despuntar, y lo beso. Ella soltó un gemido, así que el volvió a besarla, mientras ella misma se desabrochaba el sujetador y lo dejaba caer. Sus pechos no eran muy grandes, pero si bonitos, daban ganas de comerlos, la aureola estaba como hinchada, y los pezones se notaban erectos aunque no era muy grandes. Así que se lanzo a besarlos, chuparlos, a morderlos, con ansia, una de las veces ella dio un pequeño grito y cuando el pidió perdón ella volvió a empujar su cabeza entre sus pechos y el mordió, mordió hasta dejar una pequeña marca de sus dientes sobre la piel de su pecho izquierdo.

 

Cayeron sobre la cama, el bajo sus braguitas sin dejar de besarla mientras ella hacia lo mismo. Noto lo húmeda que estaba su entrepierna, acaricio una fina línea de vello púbico, suavemente y sus dedos encontraron la fuente de calor y humedad que esperaban, empezó a acariciarla con la palma de la mano sobre el pubis y los dedos subiendo y bajando rozando su culito y volviendo subir. Mientras ella hacia lo mismo con su pene, lo acariciaba, bajando y subiendo la piel del prepucio, masturabanole. El pido que parara sino quería que se corriera. Ella dijo que eso era justamente lo que quería pero no así.

 

Se tumbo sobre el y comenzó a girar como una aguja de reloj, hasta que frente a el estaba su coñito, totalmente mojado abierto, casi juraría que lo veía palpitar y no pudo evitar una exclamación cuando ella, sin mas aviso se introdujo su polla en la boca. Agarro sus nalgas y hundió su cara entre ellas, lamió su coñito, metió su lengua, subió y bajo hasta el orificio de su culo, jugando con la punta de la lengua mientras ella movía las caderas adelante y atrás con ansia, como si la estuviera penetrando a la vez que mamaba el pene, lubricándolo con abundante salía. Ella no paraba de mojarse, el sentía el sabor en su boca y buscaba mas y mas. Dio un azote en el culo de ella, duro, tenso y ella respondió rozando su pene con los dientes. Apenas pudo avisarla de que se iba a correr cuando ella empezó a gemir mas fuerte y el sintió en la lengua que tenia en su vagina como temblaba, como se tensaban los músculos…y se dejo ir. Eyaculó. Por un momento pensó en retirarse para no hacerlo en su boca, pero rodeo su glande con sus labios y lo acaricio con la lengua, mientras el se corría, ella a su vez hacia saltar su coñito sobre su cara mojándolo, haciendo que su cara brillara por los flujos que salían de su interior.

 

Ella se volvió y le miro con la cara más lasciva que había visto en mucho tiempo. "esto ha sido por el ordenador" y comenzó a reír. Luego repto y se tumbo sobre y comenzó a besarle lentamente y finalmente introdujo su lengua en la boca de el. El la correspondió y pese a que ella se había tragado casi todo su semen, el extraño sabor en la boca de ella le excitó y la beso con más fuerza, abrazándola y acariciando su espalda.

 

Sin dejar de besarla y abrazarla giro sobre si mismo y ella quedo tumbada boca arriba. El volvió a deslizarse por su cuerpo, ahora su piel estaba caliente, salada por el sudor de ambos, los pechos seguían hinchados y la marca de sus dientes todavía era visible. Bajo por su vientre, recorrió su cintura con la lengua, acaricio su caderas, bajo hasta sus rodillas y subió por la cara interior de sus muslos, la piel, antes tibia, ahora estaba caliente, un poco pegajosa por su flujos, así que comenzó a lamer, el olor a sexo inundaba su cerebro, solo sentía ese olor y la piel bajo su lengua con ese sabor que le volvía loco….

 

Dio un lametazo sobre los labios de su vagina y ella suspiro. Una mano apareció y separando los pliegues de carne hizo asomar el clítoris que el se lanzo a besar y chupar, ella le ordeno seguir mas y mas fuerte. El sin pensarlo metió un dedo, luego otro y comenzó a moverlos con fuerza, solo con el sonido que hacían los dedos se podía adivinar lo empapada que estaba. Y sin avisar volvió a sentir en sus dedos lo que antes había sentido su lengua, como ella se estremecía y como era invadida por un orgasmo que la hacia arquear la espalda y gemir…"así perrito, lame" se la escapo, y el obedeció hasta que ella termino de jadear.

 

"no te ha molestado lo de perrito no?" pregunto ella cuando la cara de el asomo entre sus muslos. El sonrió y dio un beso en su clítoris, muy suavemente.

 

"ahora me toca a mi" dijo ella. Le tumbó sobre la cama y se arrodillo entre sus piernas, sus manos subieron y bajaron por su pecho, acariciándole con la punta de los dedos, mientras besaba su vientre, el cerro los ojos y se dejo llevar, limitándose a sentir. Noto su aliento sobre su pene medio erecto después de haberse corrido, sintió como lo besaba, como su saliva humedecía el tronco de su polla y la lengua lo acariciaba, extendiendo esa saliva. Suspiro cuando la lengua de ella rozo su glande y sus labios lo envolvieron, mientras una de sus manos acariciaba los testículos y un dedo se deslizaba hacia abajo, hasta casi rozar su ano. El con una mano acaricio su pelo y la otra agarro las sabanas revueltas con fuerza mientras sentía como su erección iba aumentando dentro de la boca de su amante, con el dedo jugando cada vez más cerca de su culo. Ella empezó a cabecear un poco mas rápido, deslizando sus labios a lo largo de su pene que iba recuperando su grosor cada vez más rápidamente. El dedo índice de la chica acariciaba la zona entre su testículos y su ano, excitándole mas y mas, ese mismo dedo subió por el pecho de el, hasta su boca, y lo chupo, mojándolo, intuía lo que vendría a continuación y cuando el dedo comenzó a presionar en su ano, gimió y contrajo las nalgas. Su polla respondió automáticamente, como encabritándose, ella mordió con suavidad y luego beso la punta de su capullo. Comenzó a moverse mas rápido, mamando su polla, hasta introducirla totalmente en su boca, y volviendo a sacarla, mientras el dedo índice de ella presionaba otro poco y comenzaba a penetrar en su culo…..

 

"creo que ya estas listo" dijo ella, y sin mas se sentó sobre el, dejándose caer y la polla entro, resbalando en su interior. El sintió el calor que desprendía, la humedad y agarro las caderas de ella, ayudándola a moverse en círculos sobre el. Despacio. Sintiendo cada rincón, el roce la piel de los muslos de ella sobre los suyos y poco a poco comenzó a subir y bajar despacio, apenas imperceptiblemente aumentando la intensidad lentamente, hasta que en cada movimiento la polla entraba y salía casi totalmente. La respiración de ambos se aceleró y el movimiento se hizo más rápido y más fuerte. Subiendo y bajando, sin pausa ya. En ese momento se abrió la puerta.

 

Inma entro en la habitación y se quedo mirando la escena. El solo oyó su voz, el cuerpo de Teresa sobre el tapaba la puerta. "Es que no paras" dijo Inma…y se rió. Teresa respondió con una carcajada y la dijo "pues nada, únete", "serás guarra" replicó la morena, todavía con la sonrisa. "de momento mirare" dijo a continuación. El asistió mudo a la escena, perplejo ante la naturalidad con que las dos mujeres mantuvieron el dialogo. Entonces vio aparecer a Inma detrás de Teresa, por su derecha y como se sentaba en un sillón junto a la cama después de retirar el ordenador.

 

Teresa volvió a moverse, otra vez lentamente, solo las caderas, en círculos, pero el seguía mudo de sorpresa. "Será mejor que hagas mas que mirar, este ha perdido la concentración" dijo mientras reía. Inma sin decir nada se levanto, se quito el jersey y mostró un sujetador negro, semitransparente, que sus pechos llenaban. Tenía unas tetas notablemente más grandes de las de Teresa. Luego se desabrocho el pantalón y lo dejo caer mientras se quitaba los zapatos y volviendo a sentarse separo las piernas y dijo "mejor así?". Teresa asintió y simultáneamente Inma comenzó a acariciarse. El no podía creerlo, no dejaba de mirar como las manos de ella pasaban por su vientre, acariciaban su pecho y sus muslos sin desviar un milímetro la mirada de la pareja. Teresa seguía moviéndose "mejor, ya reacciona" y rió de nuevo. Inma se quito el sujetador. Sus pechos eran grandes, tenia la piel blanca y los pezones muy oscuros y en cuando comenzó a pellizcarlos empezaron a crecer, eran grandes, nudosos, el sintió como su boca salivaba imaginándolos en ella. No aparto la mirada mientras Teresa seguía montándole, casi parecía que el fuera un simple consolador, ella seguía ajena a la escena que sucedía en la habitación.

 

Inma se incorporo. "que te lo coma, se le da muy bien" dijo Teresa. Inma se quito el tanga y se sentó en el pecho de el. Sus muslos mas llenos que los de Teresa también eran muy suaves, y lentamente se puso de rodillas sobre la cara de el que sin dudarlo se lanzo a comer el coño que se le ofrecía, este totalmente depilado, lo hizo sin ninguna concesión como si estuviera hambriento, y así era, pero a Inma no pareció importarle, al contrario, comenzó a gemir casi instantáneamente, en cuanto sintió la lengua del hombre entre sus labios, buscando el clítoris y comenzó a acariciar sus propias nalgas. El sabor de Inma era más picante, y su flujo menos abundante, pero igual de delicioso, así que siguió lamiendo, chupando y besando hasta que sintió los grititos que agudos que precedieron al orgasmo de la morena que restregaba el coño contra su cara, como si se estuviera masturbando frotando su coño sobre su la cara de el. Casi a la vez sintió una vez mas los músculos de la vagina de Teresa tensándose y tuvo que controlarse para no volver a eyacular.

 

"Ahora la toca a ella" dijo mientras descabalgaba. "Ponla a cuatro patas y follatela". El no lo dudo y colocando a Inma en esa postura comenzó a acariciar su culo con la polla, mojada por los flujos de su amiga, y a dar con ella golpecitos. Paso el capullo por el culo, lo deslizo hacia abajo y cuando sintió la entrada…empujo despacio, pero sin detenerse, tenia el coñito mas carnoso que el de Teresa, parecía que su polla desaparecería engullida, y cuando llego al fondo volvió a salir, del todo, y de nuevo entro, ahora mas rápido, hasta los huevos. Repitió el movimiento 3 o 4 veces mientras Inma jadeaba y Teresa abrazada a la espalda de el, besaba su cuello. El movimiento comenzó a ser más continuo. "joder, yo quiero mas" dijo teresa y se deslizo debajo de Inma, buscando con su lengua su clítoris mientras la morena hacia lo mismo con ella. El sintió el pelo de Teresa entre sus muslos y su lengua que lamía su polla cuando salía de lo más profundo de su amiga. También la sintió en sus huevos cuando ella intento atraparlos con su boca. Inma parecía fuera de control, jadeaba, gemía y movía sus caderas sin control, pero sin despegar la boca de la entrepierna de teresa que que levantaba las caderas para facilitarla el trabajo. Siguieron así, el sintió el coñito de Inma temblar, no sabia si por su polla o por la lengua de su amiga, pero no le importaba, estaba disfrutando y haciendo disfrutar y no pensaba para de moverse, pero tuvo que hacerlo cuando Inma se desplomó sobre su amiga con un profundo suspiro. La cara de Teresa apareció entre sus muslos y dio un lametazo a la polla que tenia sobre ella…"me encanta el sabor de su coño" dijo y le sonrió.

 

"Ahora la vas a follar a ella" dijo Inma, el se sintió como un objeto, pero la verdad es que no le importo, dos mujeres atractivas y muy excitadas, tanto como el mismo, estaban desnudas en la cama, y el único pensamiento de los tres era disfrutar "y yo voy a veros" recalcó.

Se sentó con la espalda en el cabecero de la cama y las piernas muy abiertas y con el dedo índice indico a su amiga lo que quería. Teresa parecía muy dispuesta a hacerlo y fue gateando has besar su pechos, mientras el seguía de rodillas sobre la cama, con el pene duro, hinchado buscando mas placer. Se acerco y agarro los pechos de la morena con fuerza clavando los dedos y los masajeo mientras Teresa que ya tenia la boca ocupada siguiendo las instrucciones de su amiga levanto una mano para acariciar su polla. "sabes? A ella también le gusta a cuatro patas", sin decir mas el se situó detrás de Teresa agarro su caderas y sin dejar de mirar la escena que tenia delante, comenzó a moverse, deslizando la polla entre las nalgas de la mujer que estaba ante el y que tenia la cara hundida en los muslos de otra mujer que se acariciaba las tetas, pellizcando sus propios pezones. "Por el culo" ordenó la morena. El no discutió y comenzó a acariciar su ano con el glande, ya estaba algo dilatado por los juegos de toda la tarde, pero aun así dudaba que estuviera preparado para ser penetrado, así que escupió sobre el y extendió la saliva con un dedo, que si se deslizo fácilmente en el interior. "Así, la gusta, te lo aseguro" volvió a hablar Inma. El de nuevo acerco el pene y volvió a empujar, esta vez no pensaba ceder, poco a poco el culo se fue abriendo, y tragando el pene. Teresa levanto la cabeza y gimió, pero Inma volvió a empujarla entre sus muslos. Sentía como la polla iba entrando en el culito caliente y estrecho, pero desde luego no era la primera vez que pasaba algo así, enseguida su ano se acomodo a la polla que lo llenaba y Teresa comenzó a moverse muy suavemente. La polla entra y salía muy poco, lo justo para terminar de dilatar y hacer que el dolor diera paso al placer. De nuevo sintió una mano conocida acariciando sus testículos, Teresa había decidido masturbarse mientras era penetrada y ella hacia disfrutar a su amiga con la lengua. Los jadeos fueron subiendo de intensidad, mas fuerte, más alto, pero ninguno podía controlar sus impulsos. Inma fue la primera agarro a su amiga del pelo y la hundió la cara con fuerza mientras levantaba las caderas….

 

Luego se incorporo y se puso de rodillas junto a el acariciando su espalda. Ahora Teresa solo tenía que preocuparse de sentir, sus dedos en el coño y una polla que taladraba su culo. La mano de Inma fue bajando hasta el culo de el, sentirla tan cerca, como antes había sentido la de Teresa, hizo que embistiera mas fuerte, arrancando algún gritito sordo de la garganta de Teresa. Inma no perdió el tiempo y esta vez fue un dedo anular el que comenzó a jugar en la entrada de su culito, empujando cada vez mas fuerte, hasta que empezó a entrar, el contrajo sus músculos, " me voy a correr" susurro. Teresa acelero su movimiento, el de sus caderas y el de sus dedos" y termino por explotar hundiendo su cara en el colchón, dejándose caer. Eso hizo saltar la polla fuera del culo, Inma se coloco frente a ella y la agarro fuerte, comenzando a mover su mano mientras miraba la cara que ponía el hombre un segundo antes de explotar…eyaculo, su semen salto sobre las tetas que lo esperaban y siguió eyaculando mientras la mano de Inma se movía arriba y abajo, hasta que esta se inclino y lamió la ultima gota de leche que asomaba…luego con sus manos la extendió por su pechos y se giro hacia Teresa que se incorporo para besar los pezones duros y oscuros de su amiga de uno de los cuales colgaba una gota de esperma para luego besarla en la boca.

 

Luego el se dejo caer en la cama entre las dos. Sudorosos, jadeando, pegajosos, el olor denso de la habitación no dejaba lugar a dudas de lo que había pasado…

 

Al día siguiente las carreteras estaban abiertas y tras un café se despidieron.

XXX
anal
asiaticas
borrachas
castings porno
chochos
colegialas
cornudos
culonas
garganta profunda
gordas
guarras
hentai
incesto
interracial
latinas
lesbianas
maduras
negras
orgias
pollas grandes
porno amateur
porno casero
rubias
sado
tetonas
travestis
voyeur
zorras

torstai, 2. kesäkuu 2016

Orgia muy cerda

Hola, me llamo Frank, aunque todos me llaman Franky, tengo 24 años y soy un chico de 1,80, musculoso, rubio de ojos azules… y muy cerdo en el sexo. Me considero totalmente heterosexual, aunque a veces he tenido contactos indirectos con hombres, por la naturaleza de algunos de mis encuentros sexuales.

 

Vivo en una ciudad más o menos grande, por las noches siempre hay mucho ambiente, y nunca falta con quien hacer de todo, en una noche loca. En una de estas noches, conocí a una chica, muy guapa, bailaba muy bien. Se la veía fogosísima, en definitiva el ligue espectacular de aquella semana.

 

Al cabo de bailar un buen rato, tomarnos un par de tragos y seguir bailando, le propuse irnos de allí, con un tono de voz inconfundiblemente sexual. A ella que le agradó mucho la idea, me sonrió y me preguntó, una de las preguntas más directas, sexuales y extrañas que me han hecho nunca.

 

-"¿Quieres que nos vayamos a follar un rato, con mis amigos?"-

 

El caso es que dije sin pensarlo mucho, -"por supuesto"-. A partir de este momento se montó una cadena de acontecimientos que me llevaron a asombrarme de la vida. Al salir del pub, aquella misteriosa chica, de la que no podía recordar su nombre por efecto del volumen de la música, nunca lo oí claramente. Llamo a un tal Tomás, diciendo:

 

-"Hola Tomás, ¿cómo estás?, oye verás me apetece mucho que nos veamos esta noche, ¿puede ser?, ¡¡eres un amor!! Fantástico, muy bien, estamos allí en 15 minutos, ciao"-.

 

Entonces me miró y me dijo que me llevaba a una fiesta privada, nos montamos en su coche, aparcado cerca, y nos encaminamos a la casa del tal Tomás, por el camino me fue contando, que nos esperaban sus amigos. -Luego supe que Tomás era su hermano-. Junto con Tomás, un tal Luis y un amigo de este, un americano surfero llamado Michelle. Yo montado en aquel automóvil, flipando por el hecho de ir con una chica tan descarada a la casa de un tío que no conocía, para lo que parecía ser una orgía al más puro estilo peliculero, como las de internet.

 

Llegamos al lugar en poco tiempo, subimos y conocí a aquellos tíos. Todos bastante altos, como yo, y muy musculosos, en especial el americano, aunque tenía orígenes franceses. En cuanto a Tomás era un tio que vivía montado en el dollar, con una empresa de internet, o algo así. Y Luis era un tipo muy amable, que estudiaba bellas artes.

 

El caso es que para tomar confianza, Tomás saco unos chupitos de un licor que había conseguido en un viaje a Sudamérica, todos parecían conocer el licor, por las sonrisas y las ganas de beber. Realmente delicioso, estaba impresionantemente fuerte. Tras aquel primer copazo, -no hubo más-, Aquella chica se quitó la poca ropa que traía, así de sopetón. Quedé realmente fascinado con su comportamiento, había conocido tías liberales pero aquella, se llevaba la palma. Todos la jaleábamos y babeábamos, ante una chica tan imponente como ella, parecía de portada.

 

El americano la llamó por su nombre, para mi tranquilidad, mientras agitaba su pene, que había sacado mientras mirábamos a la chica despelotarse. Tatiana, que así se llamaba, sin mediar más palabra se arrodilló y comenzó a chupar con fuerza la polla del afortunado americano. La reacción de los demás fue deshacerse de la ropa también.

 

Nos organizamos en círculo, alrededor de ella, e iba chupando por turnos las pollas de todos. En ese momento, sugerí hacernos con unos condones, a lo que Tatiana se negó en rotundo, sacándose la gruesa polla de Luis de la boca. Entonces Tomás me explicó:

 

-"Verás, aquí ninguno tenemos sida, y a Tatiana le gusta mucho más así. Ya sé que estas flipando, pero Tatiana te escogió porque estaba segura de que tampoco lo tienes, jamás pondría en peligro la salud del grupo".

 

Yo pregunté cómo Tatiana estaba tan segura de aquello, después de la fiesta me confeso que me había visto el día anterior, en un autobús de donación sanguínea, ella era la enfermera allí y había realizado los análisis.

 

Pensé que uno no podía flipar más cuando de repente, Tatiana agarró mi polla. -la más grande después de la del americano-. Se la introdujo en la boca, junto con la de Tomás, Iba a protestar, pero aquella cerdada no me pareció tan mal, además había sido invitado a la fiesta y no iba a quejarme por aquella tontería, pero este tipo de cosas no quedaría así sin más.

 

En efecto a Tatiana le encantaba revolcarse en pollas, juntarlas besarlas, mezclarlas. Era una autentica cochina, y hacía que los demás se contagiaran de sus perversiones. La muy perra fue poniendo todas las pollas a punto según sus métodos.

 

En este momento Tatiana me ordenó que me sentara a en el sofá. Yo obedecí mientras todos se la pelaban, ella se montó encima de mí. Tras una follada rápida para lubricar mi polla con sus flujos, se dio la vuelta, mientras me sonreía. Y se ensartó mi miembro en el ano. En este momento comprendí lo que sucedería, así que me entregué a la perversión, y sin más, la abrace sobándole las tetas mientras el americano, frotaba sin mucho reparo su capullo por el coño de Tatiana. Me rozo en un par de ocasiones, antes de lograr entrar en el húmedo coño. Entonces note que sus pesados cojones golpeaban los míos rítmicamente, mientras nuestras pollas se frotaban en el interior de ella. Jamás había tenido una experiencia parecida a esto.

 

En este momento reparé que la polla de Tomás a escasos centímetros de mi cara, era engullida con avidez, por Tatiana, mientras al otro lado pajeaba la de Luis. Estuvimos follando un buen rato así, mientras fueron rotando en el coño diversas pollas, mientras yo siempre quedaba debajo.

 

En este momento, Tomás volvió a montarla con fuerza hasta que se corrió, en su coño, al sacar la polla, un escalofrío recorrió toda mi espalda, toda la corrida resbalo fuera de su coño, recorriendo con velocidad mi polla, hasta mis testículos, y resbalando por los laterales, hasta la base de mi rabo. Luis quiso follar su culo, así que Tatiana se desacopló, se dio la vuelta, y se metió mi rabo en el coño, Aquí descubrí que no toda la corrida de Tomás había resbalado fuera, su semen quemaba sobre mi piel, en una sensación entre lo extraño, raro, prohibido y asqueroso. Luis, al no disponer de coño para lubricar su capullo, froto su capullo contra mi polla, resbaladiza del semen de Tomás, y penetró el culo de Tatiana, pensé que aquello no hacía falta ya que su ano estaba muy dilatado, ya que había bombeado un buen rato. La vagina de Tatiana resbalaba muchísimo más que su ano, cada vez que volvía a bajar sobre mi rabo, parte de todos esos fluidos, resbalaban hacia fuera. En un momento dado Luis aumento las embestidas, de tal modo que cuando comenzó a correrse salpico de nuevo sobre mi, ya que había sacado demasiado el capullo, cuando se retiró, una abundante corrida impregnaba el culo de Tatiana, y resbalaba por mi pene, así que accedí a mi polla con la mano, la saque y empuje a modo de pala, toda la corrida de Luis dentro del coño de Tatiana. Justo cuando Mischelle, se montó sobre nosotros dos, y apoyando su capullo sobre mi rabo, presionó para entrar también en la vagina, mientras Tatiana limpiaba de leche, los rabos de Tomás y Luis.

 

Aquello fue lo más raro de todo, puesto que mi contacto con la vagina de Tatiana, pareció limitarse nada más qua la parte anterior de mi rabo y los laterales, pero toda la zona de la uretra, estaba aplastada contra la polla del americano, eso sí, con una densa capa de semen embarrando cada recodo de aquella orgía en el interior de la vagina de Tatiana.

 

Los dos empezamos a bombear como posesos, yo me desinhibí por completo, y sólo deseaba correrme, me dolía en la zona de la vejiga, y tenía una sensación en los cojones de que jamás me correría. Cojones que aquí estaban aplastados contra los de Michelle. Justo cuando sentí que me correría, note los testículos de Michelle descargar. Tatiana empezó a correrse y en parte se meaba sobre mí también. Notaba como el rabo del americano al igual que el mío, palpitaban el uno sobre el otro, echando más y más cantidad de semen. Fue un momento interminable para mí, Michelle se retiró y gran cantidad de espeso semen mezclado, resbaló por mi rabo hasta mis cojones, entonces Tatiana se dio completamente la vuelta y se metió mi polla en la boca, limpiando todos los fluidos y demás jugos que resbalaban por mis cojones y mis piernas. Pero en ese momento, quizá aposta, quizá instintivamente, se sentó con su chocho babeante sobre mi boca. Quise rechazarlo pero algo me impulso a comerle el coño sin más, notaba como sus flujos brotaban acompañados de gran cantidad de leche, pero no sé porque no me importó, quizá porque provenían de la vagina de una chica, quien sabe.

 

Aquí se desató la locura, y fue cuando el americano, acompañó a Tatiana en su labor de limpiar el semen de mi rabo y mis pelotas, el caso es que nunca perdí la erección y acabe corriendome entre sus bocas de nuevo, menos cantidad claro.

 

Se que algunos no creerán este relato, pero los que hayan tenido el placer de disfrutar de una experiencia parecida, conocen algunas de las sensaciones q describo. Soy heterosexual, pero en aquella ocasión, el momento me llevó a una situación de cierta ambigüedad.

porno español
porno guatemalteco
porno argentino
porno boliviano
porno chileno
porno colombiano
porno cubano
porno ecuatoriano
porno hondureño
porno mexicano
porno nicaraguense
porno panameño
porno paraguayo
porno peruano
porno dominicano
porno uruguayo
porno venezolano
porno salvadoreño
porno tico
porno boricua